La A-RELACIÓN de hombres y mujeres en la actualidad.

Estoy observando, algo que me llama poderosamente la atención. 

La relación entre hombres y mujeres ha cambiado, dentro del marco de los diferentes segmentos de edad.

Todos los días me encuentro con mujeres solas de entre 30 y 50 años, que a pesar de afirmar que están ¨en la gloria¨ veo en ellas un ansia y un deseo oculto por encontrar al hombre ideal para sus vidas.

Por otro lado me encuentro con hombres solos, que dicen que también buscan a la mujer perfecta, pero ésta no aparece.

Qué está sucediendo?

Es posible que los dos grupos, no sean capaces de encontrarse, aunque deseen hacerlo?

No es inverosímil que ninguno de los dos grupos, a pesar de su deseo,  quieran dar el primer paso?

Se ha perdido, quizás, el ánimo de volver a la conquista. Acaso los hombres, entiendan que la tarea de ligar no es solo suya, sino que también puede hacerlo la mujer. Pero a su vez, ésta mujer moderna de hoy en día siga creyendo que la conquista debe ser una tarea exclusiva de los hombres?

El caso es que tanto hombres como mujeres, cada vez, están más solos, más en su mundo, más en sus actividades y menos en relación.

Hasta en los grupos, cuesta, siquiera, organizar una quedada. No puedo, no tengo tiempo, no sé si estaré disponible. Frases que, como mucho, dejan ver las pocas ganas que hay de ponerse manos a la obra en cuestiones de sociabilizar.

Observo, una especie de hastío o cansancio por emprender este camino. Mujeres que desean hombres sin cargas, ni gestiones pendientes, ni taras mentales. Y lo mismo a la inversa. 

Quizás estemos siendo tan sumamente exquisitos en cuanto a las elecciones que hacemos que desechando todo aquello que no queremos gestionar, nos quedamos sin candidatos que elegir.

Quién no tiene cargas, responsabilidades, temas pendientes, alguna que otra tara, hoy en día?

Creo que lo que pasa realmente es que lo que ha dejado de existir es la capacidad de las personas, hombres y mujeres, de gestionarse a sí mismos. Y lo que nadie quiere, en la actualidad, es tener que asumir cargas y responsabilidades ajenas. 

Y esto que parece tan sencillo, ciertamente, cuesta mucho. Exige un trabajo interno por nuestra parte, un observarse, meterse dentro, sanar nuestras heridas y arreglar nuestro mundo interno, para regalarle al otro, nuestra esencia más pura, más saludable y más auténtica.

Te invito a hacerte la siguiente pregunta:  

Te relacionas desde tu necesidad o desde tu verdad?



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